Posts Tagged ‘relato porno’

Joven pierde su virginidad con su tutor

27-12-2013
Joven pierde su virginidad

Jovencita desvirgada por su profesor

Naomi tenía 22 años cuando perdió su virginidad. Era una preciosa jovencita rubia de pequeñas tetas naturales. Fue en su último año del grado con su tutor del trabajo fin de carrera. Naomi se enamoró de él con tan sólo 18 años, en su primer año en la facultad. Desde el primer día que conoció a Joseph, supo que él sería el hombre que la convertiría en mujer. Durante esos cuatro años Naomi salió con otros chicos pero ninguno consiguió enamorarla lo suficiente como para entregarse a él. Había pasado muchas noches masturbándose mientras fantaseaba que su profesor le penetraba su coñito virgen, hasta incluso besando a otros chicos cerraba los ojos y se imaginaba como sería un beso de Joseph.

En el último año de carrera tenía que elegir a un profesor como tutor que dirigiera su trabajo fin de curso. Ningún año anterior estaba Joseph en la lista, así que Naomi se dispusó a rellenarla cuando sus ojos comenzaron a brillar. No podía creer que él aparecía en la lista. No se lo pensó y muy nerviosa rellenó la instancia con su nombre. Sabía por alumnas de otros cursos que el trabajo de carrera requería una inversión de tiempo extra fuera de la facultad y era un excusa perfecta para poder conocer más intímamente a su querido profesor. Y al final la paciencia de Naomi obtuvo su recomensa.

Una tarde Joseph acudió a su casa para trabajar en la tésis, ambos habían entablado una buena relación de amistad más allá de la formal relación alumna profesor. Y Joseph le confesó que hacía una semana que había firmado los trámites de su separación. Estaba nervioso y tenso. Naomi no pudo aguantar más y le confesó que estaba enamorada de él desde hacía cuatro años y que era virgen. Joseph sacó su mejor sentido del humor preguntándose que hacían sentados en la cama un profesor fracasado y divorciado con una joven de 22 años aún virgen.

Naomi sonrió y le besó en la boca, un beso rápido y húmedo que sorprendió a Joseph. Hacía tiempo que no sentía un beso tan intenso, acostumbrado a su escasa y monótona vida sexual con su exmujer.  Naomi sacó su polla tiesa y sus ojos brillaron al ver semejante pollón. No pensaba que su amado profesor se gastara semejante polla, comenzó a chuparla suavemente pero era imposible metérsela toda en la boca. Joseph la tumbó y comenzó a lamer su coñito mojado mientras ella cerraba los ojos esperando el momento en que la penetrara. Al fín la penetró suavemente y con cuidado, su coñito virgen era muy estrecho y costaba un poco, así que dejo que fuera ella quien llevara el ritmo. La penetró suavemente mientras ella no paraba de gemir, Naomi era una joven feliz, una joven que perdía su virginidad con su amor platónico, poco a poco se fue relajando hasta que a punto de correrse se montó encima de él y comenzó a cabalgar hasta que le vino un buen orgasmo, un orgasmo como nunca había sentido que la hizo estremecer hasta caer rendida en sus brazos. Joseph no aguantaba más y descargó toda su corrida en la boca y cara de Naomí que tragaba todo su semen sin parar.

(más…)

Relato porno: Sexo con una alumna de la facultad

21-10-2013
Sexo en la facultad

Follando con mi alumna preferida

Desde el primer día que ví a Natalia en la facultad supe que tarde o temprano acabríamos practicando sexo en mi despacho de la universidad. La tuve todo el curso de primero de carrera sentada en primera fila.

No fallaba a ninguna de mis clases, le encantaba ponerse su faldita de colegiala por las rodillas y mientras explicaba se las ingeniaba siempre para acabar enseñándome sus braguitas. Ella sabía que no le quitaba ojo, sabía que me ponía muy cachondo y disfrutaba haciéndome sufrir.

Pero lo que no esperaba es que soportora todo un curso entero sin sucumbir a sus encantos y provocaciones. El jueguecito se le volvió en su contra. Nunca fallaba a ninguna tutoría y siempre intentaba seducirme. La verdad es que congeniamos muy bien. Ella era muy guapa, preciosa, sexy y muy buena estudiante.

Volviendo a su juego de seducción, no esperaba mi reacción. De repente comencé a asistir a clase con vaqueros más ceñidos, camisetas cortas dejando a la vista mis brazos musculados. También me permitía el lujo de tontear y flirtear con las alumnas, mientras observaba a Natalia y le sonreía pícaramente. Los celos se la comían.

Al principio de segundo curso decidí dar el paso, en una tutoría, estaba realizando un examen atrasado de anatomía. No tenía ni idea, de las preguntas así que le propuse hacer el exámen práctico.

Su sonrisa pícara y sus labios humedecidosme indicaban que le encantó la idea. Llevaba una minifalda cortísima, un top ajuatado a sus pequeñas tetas y unas medias largas. No tardé en tenerla arrodillada mientras me chupaba toda mi polla. La tenía muy flácida yse esforzaba por chuparla bien y notar como se me iba empalmando dentro de su boca húmeda y caliente.

Me hizo una buena mamada, de rodillas con las piernas bien abiertas mientras se acariciaba su sexo. La senté sobre la mesa y le abrí bien su coño para chuparlo. Estaba muy mojado y caliente y tenía su clítoris duro a punto de estallar. Le daba lenguetazos sin parar y ella no paraba de gemir y acariciarse sus pezones. Entre gemidos me pedía que me la follara, que estaba ansiosa por sentir toda mi polla dentro de su coño mojado.

La penetre suavemente, bien espatarrada disfrute follándome su coñito húmedo y estrecho. Era una maravilla notar el roce de su sexo mientras cada vez la follaba más fuerte.

Follamos de forma salvaje, poco a poco nos fuimos calentando. La puse apoyada sobre la mesa mientras la follaba por detrás sujetándola de las caderas para que notara como le metía toda mi polla. Ella no paraba de gritar y gemir. Se montó encima de mi polla y me folló hasta correrse. Mientras cabalgaba encima de mí se masturbaba sin parar hasta que se corrió.

Yo ya estaba a punto y no tardé en correrme en su boca mientras tragaba y chupaba todo mi semen.

Natalia se convirtió en mi amante, ese año follábamos casi a diario. Y hasta que se licenció, en quinto de carrera todavía nos dió tiempo e pegar unbuen polvo de despedida. Natalia se convirtió en mi jovencita obsesión. Una joven caliente y fogosa con la que disfrutaba en mis clases de la facultad.

(más…)

Buscando sexo fuera del matrimonio

05-09-2013
Follando con su amante

Follando con su amante

Carolina jadeaba de placer después de correrse, aun tenía su consolador dentro de su coño cuando se encendió un cigarrillo. Acababa de tener un orgasmo aburrido, plano y previsible como todos los orgasmos de los últimos meses. Echaba de menos esos orgasmos que la dejaban temblando, agotada y sin fuerza en las piernas. Echaba de menos a Carlos su marido.

Llevaban casi un año sumidos en una crisis matrimonial, él no estaba cuando ella lo necesitaba. En unos meses Carolina había perdido todos los pilares de su relación matrimonial, el cariño, el respeto y el sexo. Sobre esas bases siempre había construido Carolina sus relaciones de pareja. Ahora el poco tiempo que pasaba con su marido era para discutir y escuchar reproches.

Apagó su cigarrillo, sacó el consolador de su sexo ya relajado y apagó la luz de la mesita de noche. Carolina se durmió dando vueltas a la idea que rondaba su cabeza desde hacía unos días. Necesitaba satisfacer sus deseos sexuales con un amante, necesitaba recuperar esas sensaciones tan maravillosas de un buen orgasmo. Pero tenía que elegir a una persona, debía de ser alguien de suficiente confianza para contarle sus problemas. No quería acostarse con cualquier ligue en una noche de fiesta y borrachera. Quería a una persona especial.

No tardó en encontrar a la persona adecuada, en sus sesiones de placer onanísta siempre fantaseaba con Luís. Un amigo de la facultad, lo conoció en el último año de carrera. Se liaron en una noche de fiesta, estuvieron un tiempo tonteando pero con el tiempo se convirtió en un buen amigo. Uno de esos que sabes que aunque pases tiempo sin saber de él siempre puedes contar con él. Carolina sabía que una simple llamada era suficiente.

De Luís siempre recuerda sus manos grandes y suaves, sus caricias, su sentido del humor y también de su enorme polla. Tenía la polla más grande con la que nunca había follado. Sólo se acostaron una vez, pero fue suficiente para no poder olvidar nunca semejante pollón. Era grande y gorda. Carolina se durmió cachonda y excitada pensando en la polla de Luís.

Al levantarse después de desayunar descolgó el teléfono. Llamó a Luís, hacía cerca de un año que no se veían y con la excusa de invitarle a cenar a su piso de casada que él aún no conocía quedaron para el viernes noche. Cuando llegó el momento Carolina estaba nerviosa y excitada. Sonó el timbre, al abrir vió a Luís igual de guapo que siempre. Se besaron y se acomodaron. Luís preguntó extrañado por la ausencia de su marido y Carolina aprovechó para disparar directa y sin vacilaciones.

Le contó toda su história, que estaban a punto de separarse y que llevaba tres meses sin follar. Luís tardó en reaccionar unos segundos suficientes para que Carolina se abalanzara sobre él y le besara en la boca. Un beso largo y húmedo, se abrazó a él y lo fue guiando hasta la cama.

Tumbados seguían besándose sin parar. Ella lo sujetaba cariñosamente de la cabeza mientras Luís no dejaba de sobarle su coño por encima del vaquero. Un beso fue suficiente para encender la chispa. Carolina se quitó la camisa, no llevaba sujetador y dejó al aire sus pequeñas tetas para que Luís pudiera entretenerse con ellas lamiéndolas y mordiendo sus pezones duritos sin parar. Le metió la mano en su coñito mientras la besaba, lo abrió bien para meterle los dedos en su sexo empapado de flujos. Carolina estaba muy excitada y quería sentir su gran polla dentro de su coño caliente.

Le quitó el pantalón y las braguitas para poder lamer y chupar bien su coño. Mientras lo chupaba le metió un dedo dentro para masturbarla. Carolina gemía y jadeaba de placer, con su mano sujetaba la cabeza de Luís para que no parara de chupar y abría bien sus piernas para dejar todo su coño bien abierto. Cerró los ojos y se relajó mientras disfrutaba.

Se montó encima de su amante, cogió su polla guiándola hasta su coño mojado y se la metió toda entera. Comenzó a moverse arriba y abajo sin parar. Estaba disfrutando como hacía mucho tiempo que no lo hacía. Luís la abrazó mientras seguían follando, la rodeó con sus brazos y la atrajo hacia su pecho.

Carolina estaba ya muy cachonda, estaba a punto de correse cuando se puso a cuatro patas y pidió a Luís que se la metiera toda entera sin parar. Luís la cogió de las caderas mientras la follaba sin piedad. La apretaba fuerte para que sintiera bien como su polla la penetraba.

Carolina comenzó a gritar y a gemir de placer, sus rodillas flaquearon y se dejó caer sobre la cama mientras Luís seguía penetrándola sin parar. Su coño comenzó a contraerse mientras se corría y a Luís le costaba más penetrarla.

Carolina se dió la vuelta y lo rodeó con sus piernas para que Luís siguiera follándola suavemente. Sacó su polla a punto de correrse y Carolina disfrutó chupándola y pajeándola hasta sacarle toda su leche. Una corrida caliente que resbaló por sus manos mientras Luís jadeaba sin parar.

Hacía tiempo que Carolina no disfrutaba tanto con el sexo. Su amante la supo satisfacer con un buen polvo romántico y desenfrenado a la vez.

(más…)

Relato porno: Me follé a mi suegra

30-08-2013
Me follé a mi suegra

Me follé a mi suegra

Mi suegra es una mujer de casi 60 años, para su edad tenía un físico envidiable.  Siempre ha vivido a la sombra de su marido, un militar de profesión retirado que amargó la vida de su mujer e hijas con una tiranía desmesurada. Todo cambió cuando él falleció, su muerte fue como una liberación para la familia. Mi suegra nunca aprobó mi relación con su hija y trató de separarnos en muchas ocasiones hasta tal punto que consiguió que mi matrimonio fracasara. Mi mujer nunca estaba en casa, siempre absorbida por su trabajo y poco a poco nos distanciamos.

La muerte de mi suegro hizo que mi suegra viniera a vivir a mi casa. Desde ese día todo cambió, mi suegra era una mujer feliz y radiante. Era una mujer irreconocible. Poco a poco fui conociéndola y poco a poco me enamoré de mi suegra. Mi matrimonio era un fracaso y sólo lo mantenía con la intención de seguir teniendo la posibilidad de conocer y disfrutar con la compañía de mi suegra.

Una noche después de cenar, estabámos tomando café y mi suegra tenía ganas de hablarme todo lo que llevaba dentro, me pidió disculpas por su comportamiento y por haberme hecho la vida imposible, todo había sido obra de mi suegro que era realmente quien quería destrozar mi matrimonio. Llorando me dijo que si podía hacer algo por arreglarlo con mi hija lo intentaría.

Yo estaba muy excitado y mi suegra estaba muy sexy y sometida a mi voluntad. Comencé a acariciar su cuello y masajearle la espalda suavemente, me centré en sus cervicales que tanto problemas le habían dado. Poco a poco se fue relajando y excitando y yo me fui creciendo. A los pocos minutos mi suegra estaba tumbada, se había quitado el sujetador y podía verles sus hermosas y grandes tetas.

Le dí la vuelta y apartando sus braguitas comencé a lamerle su sexo apenas se resistió, en cambio abrió bien sus piernas para que pudiera chupar bien su coño. No paraba de gemir y jadear de placer me confesó que hacía años que no practicaba sexo y que estaba desesperada por sentir como una buena polla la follaba bien duro.

Le comí su coño sin parar, su cítoris estaba mojado y durito mientras lo lamía sin parar le metí tres dedos en su coño y comencé a masturbarla.

Cogí mi polla y se la acerqué a su boca, comenzó a comerme la polla desesperada, se la tragaba toda entera y no paraba de chuparla mientras mi polla iba empalmándose en su boca.

Estaba ansiosa por sentir mi verga bien dura dentro de su coño, así que no la hice esperar, le quité sus braguitas y empecé a follarla bien duro, ella no dejaba de acariciarse y sobarse sus tetas mientras gemía. Se espatarró bien para que pudiera meterle toda mi polla hasta bien adentro.

Estaba muy cachondo mientras embestía sin piedad a mi suegra, una mezcla de rabia y placer me invadían mientras la follaba. De repente subió sus piernas a mis hombros, quería sentirla aún más adentro y a los pocos segundos se corrió, saqué mi polla y me corrí en sus tetas.

Sus gritos de placer eran una liberación para ella, hacía mucho tiempo que no se sentía mujer y estaba feliz. Comenzó a llorar emocionada y desconsolada.

Esa noche  volvió a sentirse mujer gracias a mí y consiguió dejar atrás un triste matrimonio y volver a ser feliz. Esa fue la primera y única noche que me follé a la madre de mi mujer.

(más…)

El relato porno de como desvirgué a mi prima una tarde de verano

21-08-2013
El relato porno de como desvirgué a mi prima

El relato porno de como desvirgué a mi prima

Este relato porno es real. Corría el verano del 96 yo tenía 19 años y todos los veranos iba a veranear al apartamento de la playa de mis tíos. Todos los veranos desde que tenía doce años hasta ese verano que fue el último. Mi prima Lorena tenía 18 años y habíamos veraneado juntos desde pequeños, nunca me había fijado en ella, sobre todo porque a esas edades sólo piensas en coches, fútbol y amigos. Pero desde los 15 años comencé a masturbarme pensando sólo en ella. Lorena era mi amor platónico. Me sabía de memoria su precioso cuerpo, había pasado tardes enteras espiándola. A todas horas, en la ducha, en su habitación. Hasta alguna vez conseguí verla como se masturbaba.

Yo era súper tímido, en cambio ella era más sueltecita, enseguida tenía amigos y muchos ligues. Le encantaba tontear y salir con sus amigas de ligue. Había tenido muchos novios pero yo sabía que perro mordedor poco ladrador. Sabía uno de sus mejores secretos, su mejor amiga Cintya me confesó una noche que iba bastante bebida que mi prima era virgen y que estaba loca por probar una buena polla, pero que ella quería que fuera algo especial. No con el primero que se cruzara.

Esa confesión me volvió loco, pasaba todos los días fantaseando con mi prima. Imaginándome lo maravilloso que sería desflorar su precioso coñito estrecho y húmedo.  Lorena es una preciosa castaña de pelo largo y rizado. Tiene un cuerpo lleno de curvas, caderas anchas con un precioso culo respingón y unos pechos redondos naturales con unos pezones pequeños.

Pasaban los días de verano. Monótonos, de la piscina a la playa, por la tarde arreglarse un poco y salir de cena y de disco. Todos los días igual hasta que una noche mi prima apareció en casa a las nueve de la mañana y borracha como una cuba. La bronca y los gritos de mis tíos se escucharon en toda la urbanización. El resultado fue que mi prima pasaría el resto de verano castigada. A partir de las 7 de la tarde no podía salir de casa. Esa fue la excusa perfecta para estrechar lazos con mi prima.

Asumí su castigo como si fuera mío y cada tarde la pasaba en casa con mi prima. Películas de vídeo, videoconsola, revistas de moda todo lo necesario para hacer más llevadero su castigo. Mi prima estaba encantada conmigo. Esa misma noche mis tíos salieron, estábamos sólos y mi prima llevaba un buen rato en su habitación encerrada. Entre sin avisar, una manía que a ella le desesperaba, y la encontré tumbada en la cama con unas braguitas rosas y la falda por la cintura. La pillé acariciándose su sexo. Me quedé parado unos segundos estaba preciosa. Me armé de valor y me senté junto a ella. Sabía que estaba cachonda y no iba a desaprovechar la ocasión.

Ella sonrió, se me acercó y me besó en la boca. Un beso corto pero intenso. Tenía un tirante caído así que aproveché para acariciarle su cuello y poco a poco bajárselo dejando su pecho al aire. Era muy suave, redondo y de tamaño perfecto para chuparlo y morderlo. Se lo chupé y lamí un poco mientras lo acariciaba. Le devolví su beso en la boca. Un beso más largo y húmedo mientras Lorena se tumbaba. Tenía sus braguitas mojadas, se las aparté y comencé a chupar y lamer su coño. Estaba mojado y caliente Lorena gemía y jadeaba sin parar mientras mi lengua jugaba con su clítoris. Le metí un dedo en su coño para seguir masturbándola mientras ella cerraba los ojos y no paraba de gemir.

Tenía una brutal erección, mi polla a punto de estallar en los calzoncillos y Lorena se dio cuenta. Mientras me besaba acariciaba mi paquete, no tardó en sacármela y llevársela a su boca. Mi prima era virgen, su coñito todavía no había sido penetrado pero ella no era la primera vez que chupaba una polla. Me hizo una mamada increíble. Le pedí que parara que si seguía así me iba a correr, sonriendo se montó encima de mí y se llevó mi polla a su coño. Me confesó que era virgen y me pidió que fuera despacio que le dejara a ella llevar el ritmo. Asentí y me tumbé para gozar, sentir como mi polla entraba en su coño virgen y estrecho era una delicia. Su roce era intenso y le costó un poco meterse mi polla.

Una vez dentro no paraba de cabalgar encima de mí, jadeaba sin parar. No se había quitado ni el tanguita, sólo se lo había apartado lo justo para follarme. Nos fuimos animando poco a poco. Se puso a cuatro patas y cogiéndola de las caderas la penetraba sin parar. No tardó en correrse, mientras la follaba con sus piernas en mis hombros bien espatarrada comenzó a gemir y gritar. Me pedía que siguiera que se estaba corriendo, que no parara que quería sentir toda mi polla en su coñito estrecho mientras se contraía.

La saqué y me corrí en su barriga, con mi polla borboteando aún semen se la llevo a su boca para chupar y tragar todo mi semen caliente.  En ese momento escuchamos la puertas. Eran mis tíos nos vestimos corriendo y nos pusimos a ver la tele.

Fue una maravillosa tarde de verano en la que mi prima probó una polla por primera vez. Pasamos el resto del castigo follando sin parar.

(más…)

Follando con mi prima

05-08-2013
Follando con mi primita Ruth

Follando con mi primita Ruth

Llegó a casa una visita inesperada. Unos parientes lejanos que estaban en la ciudad de paso vinieron a saludarnos. Llegaron de buena mañana y se quedaron todo el día hasta bien entrada la tarde. Yo ni si quiera los conocía. Eran un matrimonio de la edad de mis padres con dos hijas. Una niña de 10 años y otra de 18 años. Fue está última la que me llamó la atención. Se llamaba Ruth una preciosa prima desconocida rubia con coletas. Delgadita con un culo precioso y unas tetas redondas no muy grandes. Me abrazó y me besó como si nos conocieramos toda la vida. Al abrazarme me apretaba tanto que pude sentir sus tetas sobre mi pechos. No puede evitar imaginarme follando con mi primita desconocida de 18 añitos que estaba cañón.

Soy muy buen anfitrión y quería gustar a mi primita así que me escapé unos minutos y fui a comprarle un pequeño detalle. Un regalo con el que agasajar a mi invitada. Lo guardé esperando el momento adecuado para dárselo. Mis padres y mis tíos junto con su hija pequeña decidieron salir a pasar el día al centro comercial. Pero Ruth y yo decidimos que le enseñaría la ciudad. Fuimos de compras y a algunos garitos que conocía. Lo pasamos fenomenal, al llegar a casa mis padres no habían llegado. Estábamos solos y habíamos intimado bastante. Hablando salió la conversación acerca de las novias y los novios. Ella me dijo que estaba libre y yo le comenté que acababa de romper con mi novia hacía unas semanas y que estaba muy triste. Era mentira pero sirvió para que Ruth cayera en mis brazos. Saqué su regalo y se lo entregué, a los pocos minutos aunque le costó un poco decidirse ya que estaba con el rollo de que éramos familia… tenía a Ruth toda desnuda comiéndome mi polla.

Teníamos poco tiempo hasta que llegaran mis padres pero disfrute follando con mi primita Ruth. Me hizo una mamada que nunca olvidaré. No olvidaré como se tragaba toda mi polla. Su boca y labios calientes y suaves mientras rozaba mi puntita. Se tragaba toda mi polla desde la punta hasta el fondo.

Me confesó que no era virgen pero que hacía meses que no follaba y que estaba muy salida mientras se montaba encima de mi polla y empezaba a cabalgar sobre ella. Tenía a una preciosa jovencita montada en mi polla moviéndose sin parar. Estaba a punto de correrme, no podía creer que mi prima follara tan bien. La puse sobre el sofá con su culito todo para mí. Y empecé a follarla duro, mi prima gemía sin parar pidiéndome más. La tumbé y follándola de ladito aprovechaba para acariciar sus pequeñas tetas y su clítoris. Tenía los pezones muy duros y de repente comenzó a gemir y a gritar. Me pedía que no parara que se estaba corriendo y quería sentir toda mi polla en su coñito.

Mi prima se acababa de correr y ahora era mi turno, se arrodilló y se metió mi polla en su boca mientras me masturbaba, no tardé en correrme dejando todo mi semen en su boca mientras sonreía.

Desde ese día siempre que están en la ciudad, mi prima busca un ratito para hacerme una visita. Y yo también aprovecho para pasar la tarde follando con mi prima Ruth.
(más…)

Sitemap | Canalporno.xxx © 2016